Como
comprar los hongos:
Los hongos comestibles son sumamente delicados y perecederos,
por lo que es muy importante que se tenga cuidado
de comprarlos cuando estén frescos, para saber
esto hay que mirar la fecha de caducidad del paquete
o bien, ver que no presenten manchas amarillas o negras,
es muy importante que estén refrigerados, que
no huelan mal y que su estructura sea firme.
Como
conservar los hongos:
Los hongos siempre deberán conservarse refrigerados,
ya que a temperatura ambiente se descomponen muy fácilmente,
manténgalos en su envase original o bien en
una bolsa de papel dentro del refrigerador. Por lo
general pueden durar entre 5 y 7 días dependiendo
del estado en que se compren.
Otra manera de conservarlos es congelándolos,
una vez cocinados, porque si se congelan crudos, pierden
gran cantidad de sus cualidades organolépticas.
Antes de congelarlos, se aconseja limpiarlos, rebanarlos
o picarlos, freírlos durante 5 o 6 min. en
un poco de aceite o mantequilla a fuego lento con
un poco de sal, guardarlos a continuación en
un recipiente sellado para luego congelarlos, de esta
forma pueden durar varios meses, cuando se desee utilizarlos,
conviene descongelarlos lentamente para después
poderlos cocinar a su gusto.
Los hongos se pueden deshidratar con lo que se pueden
almacenar por muy largo tiempo en recipientes sellados
para luego utilizarse, luego de remojarse hasta que
se rehidraten.
Secos triturados y reducidos a polvo son un excelente
condimento que se puede añadir al final de
los guisados o de las sopas.
Antes
de cocinarlos:
La técnica de producción de nuestros
hongos es sumamente limpia, por lo que no es necesario
lavarlos, pueden sin embargo lavarse rápidamente
con agua fría aunque no es conveniente dejarlos
en remojo ya que absorben demasiada agua y esto diluye
su sabor. Lo mas recomendable es limpiarlos cuidadosamente
con un trapo o cepillo suave, nunca los pele, ya que
la “piel” es lo que mas sabor tiene.
Como
cocinarlos:
Para cocinar los hongos lo mejor es utilizar recipientes
que repartan bien el calor.
Para que no se oscurezcan se les puede rociar con
un poco de jugo de limón antes de la cocción.
La mayor parte de los aromas de los hongos están
contenidos en el líquido que sueltan durante
la cocción, no hay que dejarlo nunca evaporar
en su totalidad. Si se desea que los hongos tengan
cuerpo, hay que escurrirlos cuando hayan soltado el
agua y saltearlos a fuego vivo.
Casi todos los hongos pueden cocinarse de manera similar
por lo que cualquier receta puede funcionar con diferentes
variedades o bien con una mezcla de diferentes hongos,
esto dará excelentes resultados.